Abbie
Agente EIA autónoma que conversa con tus clientes y ejecuta acciones en tus sistemas, dentro de su mandato.
Conoce a Abbie →Idioma · Language · Lingua
Agentes de IA (EIA) para entes regulados —banca, finanzas, seguros, salud, energía, minería, telco y gobierno— y los BPO que los atienden.
Construida siguiendo ISO/IEC 42001 · AI Act europeo como referencia · Marco de riesgos de IA del NIST · PCI DSS · HIPAA · Protección de datos de cada país
Las empresas responden por sus actos, ya trabajen con IA, solo con personas o con ambas. En Abbiamo.ai sostenemos que la tecnología se mide por cómo afecta a las personas a las que sirve: debe apoyar a los empleados de las empresas y a sus clientes. Por eso quitamos tareas, no personas. De esa convicción salen seis formas de hacer las cosas distinto, cada una con su prueba.
El modelo, sea un LLM o un SLM, redacta; las reglas de tu negocio deciden. Un precio, un saldo o la cobertura de una póliza solo salen de fuentes aprobadas, en el orden que defines en Abbi Studio. Si no hay respaldo, no lo inventa: lo escala. Prueba: el registro de la fuente de cada respuesta (diseño previsto).
Por qué Abbie no inventa →Desde el origen, siguiendo ISO/IEC 42001, el AI Act europeo como referencia, el marco de riesgos de IA del NIST, PCI DSS, HIPAA y la protección de datos de cada país. Prueba: carpeta de evidencia ISO/IEC 42001 para diligencia debida (diseño previsto).
Regulación y cumplimiento →El agente EIA consulta y registra en tus sistemas, no los sustituye. Si falta el sistema o el proceso, lo resolvemos: con un aplicativo de clase mundial, o con una microapp o un microproceso que desarrollamos para que el agente EIA no tenga que inventar. Prueba: integración con sistemas conectados y Abbi Actions con ficha de contrato.
Servicios →Abbi Actions son las acciones permitidas. Varias «Actions» combinadas forman una Abbi Task, y varias «Tasks» encadenadas forman un Abbi Flow: el proceso completo que entrega el resultado. Todo se define, no se infiere: tú lo configuras y el agente EIA lo sigue. Prueba: consolas «Actions» y «Tasks» de Abbi Studio y bitácora de auditoría.
Seguridad →Cuatro niveles de soberanía. Si el caso lo exige, hasta 100 % en tus instalaciones, con aislamiento total por cliente. Prueba: «tenant» exclusivo en producción y arquitectura en tus instalaciones (diseño previsto).
Soberanía de datos →Respetamos la dignidad humana. Abbie toma lo repetitivo; Caddie guía y potencia al agente humano, que decide: no lo reemplaza. Si Abbie no puede resolver, sigue la ruta que configuraste (un agente humano o un proceso de reenrutamiento). Prueba: programa de transición ofrecido en cada implementación.
Nuestros principios →Cuando una prueba todavía está en preparación, lo decimos: aparece como «diseño previsto».
AbbieAgente EIA
Recibe la solicitud de tu cliente en su canal, en lenguaje natural: voz, WhatsApp, chat o correo. Siempre dice que es una IA.
Ejemplo ilustrativo, no un despliegue existente.
Un modelo de lenguaje, cuando no sabe algo, completa el hueco con algo que suena bien: es lo que el mercado llama alucinaciones. En un banco o en un hospital eso no es un error de estilo: es un incumplimiento. Por eso Abbie consulta las fuentes que tú autorizas en un orden fijo, y un precio, un saldo o un plazo solo salen de tus fuentes, nunca de internet abierto ni de la memoria del modelo. Cada respuesta queda registrada con la fuente que la respaldó.
Lo que dicen tus datos en este momento.
Ejemplo: el saldo de una tarjeta o el estado de una póliza, tal como están hoy.
Manuales, políticas y tarifas que tu empresa aprobó, con vigencia.
Ejemplo: la tabla de comisiones de este trimestre. Si el documento venció, no se usa.
Apps, microapps y software de gestión con los que opera tu empresa.
Ejemplo: los horarios disponibles en la agenda o el folio de un trámite en curso.
Solo por excepción y cuando al menos tres coinciden. Nunca para un precio, una tasa ni un saldo.
Ejemplo: los requisitos de un trámite de gobierno o el calendario de días inhábiles de la autoridad financiera.
Si no hay respaldo, lo dice y sigue la ruta configurada: un agente humano o un proceso de reenrutamiento.
Ejemplo: un cliente pide una tasa que no está en ninguna fuente aprobada. Abbie no la estima: la deriva a un asesor y le dice cuándo tendrá respuesta.
Ver cómo funciona →Versión simplificada de la jerarquía de respuesta de siete niveles de Abbi Studio.
Los diseñamos para organizaciones que rinden cuentas: banca, finanzas, seguros, salud, telecomunicaciones, energía, minería, gobierno y BPO.
Tú defines qué puede hacer el agente EIA: con tu partner armas las Abbi Tasks y el Abbi Flow a partir de las «Actions» que publica Abbiamo.ai. Puedes restringirlas, nunca ampliarlas. Todo se configura y se audita en Abbi Studio.
Abbie responde solo con lo que puede respaldar, en un orden fijo: bases de datos, base de conocimiento, aplicaciones y microapps conectadas y, solo de forma excepcional, sitios oficiales autorizados cuando al menos tres coinciden. Si no hay respaldo, lo dice y sigue la ruta configurada: un agente humano o un proceso de reenrutamiento.
Por qué Abbie no inventa →Cada decisión y cada respuesta quedan registradas con su fuente y son auditables. Seguimos el control A.6.2.8 de ISO/IEC 42001, que pide registrar los eventos del sistema de IA durante todo su ciclo de vida, y tomamos como referencia el artículo 12 de la Ley de IA europea, que exige registros automáticos en los sistemas de alto riesgo.
Abbie siempre dice que es una inteligencia artificial y nunca se hace pasar por humana. Así lo piden el artículo 50 de la Ley de IA europea (que tomamos como referencia) y el principio 1.3 de la OCDE: quien habla con una IA debe saberlo.
Queda claro qué protege Abbiamo.ai y qué controla el cliente: grabación, telefonía e infraestructura.
Ver las normas que seguimos →Un agente EIA trabaja como una persona en su puesto: consulta tus sistemas, anota lo que corresponde y responde solo lo que puede respaldar. No inventa datos ni procesos.
Son los programas donde tu empresa guarda su información oficial: clientes, saldos, pólizas, pedidos, citas. También aplican tus reglas, por ejemplo calcular un interés o validar un pago. Lo que dicen es la verdad de tu negocio, y el agente EIA la consulta ahí; no la guarda ni la cambia por su cuenta.
Son las pantallas con las que tus clientes y tu equipo hacen un trámite: el portal donde un cliente sube sus documentos o la app con la que se da de alta una póliza. El agente EIA también los usa, pero sin pantallas: se conecta a ellos y opera con Abbi Actions. Ordenan los pasos de un proceso; los datos viven en tus sistemas.
Dicen qué se hace, en qué orden y cómo se mide: por ejemplo, los pasos para cobrar una cuota vencida o para dar de alta a un cliente. Los define tu organización y los siguen tu equipo y el agente EIA, configurados en Abbi Flow. El agente EIA no los inventa ni los cambia.
Conversa, entiende, consulta y actúa dentro de su mandato. Abbie ejecuta; Caddie prepara y el agente humano decide. Por ejemplo, Abbie acuerda una promesa de pago siguiendo tu proceso y la registra en tu sistema. No es dueño de datos ni de reglas.
En resumen: el agente EIA no es tu sistema, ni tu aplicativo, ni tu proceso. Trabaja con los tres. Si no tiene respaldo, lo dice y sigue la ruta configurada: un agente humano o un proceso de reenrutamiento.
Con tu partner levantamos qué tiene que pasar, quién lo necesita, qué datos y sistemas existen hoy y qué normas aplican.
Ejemplo: en una cobranza, quién contacta al cliente, de dónde sale el saldo, qué se puede ofrecer y qué debe quedar registrado.
Con tu partner documentamos cómo se hace hoy e identificamos juntos la brecha entre lo que hay y los indicadores que buscas. Si el proceso tiene que cambiar, lo sugerimos y te acompañamos en el cambio.
Ejemplo: hoy la promesa de pago se anota a mano y nadie le da seguimiento; proponemos registrarla en el sistema y programar el recordatorio.
Con tu partner elegimos la herramienta. Si ya existe un aplicativo de clase mundial que resuelve el proceso, lo recomendamos. Si no existe, desarrollamos una microapp o un microproceso a medida: construimos solo lo que no existe.
Ejemplo: para registrar la promesa de pago y su recordatorio, una microapp conectada a tu sistema de cobranza.
Con tu partner conectamos el nuevo aplicativo y lo configuramos en Abbi Studio con sus tres componentes: Abbi Actions (las acciones permitidas), Abbi Tasks (las acciones en orden) y Abbi Flow (el proceso completo). Así Abbie y Caddie lo siguen sin inferir.
Ejemplo: Abbie acuerda la promesa de pago, la registra en la microapp y programa el recordatorio; si el cliente no cumple, sigue la ruta configurada.
Cuatro productos para que agentes humanos, agentes EIA y sistemas trabajen juntos. Abbie y Caddie funcionan con AbbiAI, el motor que orquesta modelos, conocimiento y herramientas, y se gobiernan en Abbi Studio, la plataforma principal, donde viven Abbi Actions, Abbi Tasks y Abbi Flow.
Agente EIA autónoma que conversa con tus clientes y ejecuta acciones en tus sistemas, dentro de su mandato.
Conoce a Abbie →Agente EIA que guía al agente humano, hace control de calidad y bloquea el avance cuando falta una condición obligatoria.
Conoce a Caddie →Diseña el agente: prompt, contexto y reglas. Para Abbie, para tu plataforma o para tu equipo humano. Todo se define, no se infiere.
Conoce Abbi Studio →Sigue el mismo caso de cobranza de la sección 07, ahora con Abbie en operación.
«Este mes no puedo pagar».
Queda registradoEl canal, la hora y la identidad verificada.
El saldo en tu sistema de cobranza y el plan autorizado en tu base de conocimiento.
Queda registradoQué fuente respaldó cada dato.
Ofrece el plan, acuerda la promesa de pago y la registra en la microapp.
Queda registradoLa «Action» ejecutada y la regla que aplicó.
Si el cliente no cumple, sigue la ruta configurada.
Queda registradoEl resultado y el siguiente paso.
«Lo que prometo en la conversación queda registrado en el sistema.»
Ejemplo ilustrativo.
Ocho procesos que conocemos bien. Cada uno se diseña sobre un proceso base y se adapta a tus reglas, tus fuentes y tu operación.
Prepara la venta; el cierre lo hace quien tiene licencia.
Abbie califica la oportunidad, explica el producto, cotiza con precios aprobados y reúne los documentos. Cuando la ley exige un profesional con licencia —por ejemplo, para recomendar o cerrar un seguro—, lo hace tu asesor, con Caddie a su lado. Nunca ofrece lo que tu empresa no autorizó.
Identidad, requisitos y documentos, verificados.
Verifica identidad y requisitos, recibe documentos por canal seguro y registra el alta en tu sistema.
Explica tus productos con fichas y tarifas vigentes.
Compara opciones y resuelve dudas con la información aprobada. Si la pregunta excede lo aprobado, sigue la ruta configurada.
Citas contra la agenda real.
Agenda, cambia y cancela citas contra la agenda real, y envía recordatorios.
Respuestas solo desde fuentes vigentes.
Tickets, diagnóstico guiado y seguimiento, con respuestas solo desde fuentes vigentes.
Folios y plazos del regulador, de principio a fin.
Recibe la queja, abre el folio con los plazos que pide el regulador y le da seguimiento hasta el cierre.
Trato firme y respetuoso, con convenios autorizados.
Recordatorios, promesas de pago y convenios autorizados, con trato firme y respetuoso.
Desarrollo, no vigilancia.
Caddie guía al agente humano en cada caso; PitWall mide, diagnostica y propone mejoras.
Cada industria tiene su página: lo que exige el sector, sus casos, las normas que seguimos y qué oferta encaja.
Cobranza, convenios y aclaraciones.
Ver casos →Pólizas, reportes y quejas formales.
Ver casos →Citas y datos sensibles bajo control.
Ver casos →Soporte, cobranza y altas de servicio.
Ver casos →Recibos, convenios y reportes de falla.
Ver casos →Comunidades, permisos de trabajo y contratistas.
Ver casos →Trámites, citas y folios.
Ver casos →Calidad y capacidad fuera de horario.
Ver casos →Antes de habilitar todos los procesos y canales, conviene demostrar una operación de punta a punta y medir su resultado.
Con tu partner revisamos qué sistemas existen, qué datos son fuente autorizada y dónde actúa el agente EIA.
Consultoría de procesos →La acción queda registrada en el sistema y la consola de Evaluación de Abbi Studio mide el resultado.
La misma acción, ahora ejecutada por Abbie después de una confirmación.
La autonomía crece acción por acción, nunca por encima de lo que permiten tus reglas.
Soberanía es control: quién accede, dónde residen los datos, cuánto se conservan y quién audita.
Máxima capacidad y mínimo costo; solo para datos no sensibles.
Preguntas generales, información pública y pruebas iniciales sin datos personales.
Infraestructura aislada en la región o el país que exige el cliente.
Bancos, aseguradoras y entidades de salud que deben mantener los datos en su país o región.
Todo dentro del perímetro del cliente. Nada sale a terceros.
Empresas con nube propia y políticas que no permiten que los datos salgan de su perímetro, como gobierno o grandes grupos financieros.
Todo dentro de tus servidores. Requiere un volumen mínimo y un equipo que lo opere.
Operaciones críticas o de máxima reserva, que no pueden depender de ninguna nube externa.
Alternativas de arquitectura sujetas a evaluación técnica y contractual en cada caso.
Creemos que la tecnología se mide por cómo trata a las personas. Por eso diseñamos siguiendo las referencias éticas de nuestro tiempo: la Recomendación de la UNESCO sobre la ética de la IA, los Principios de IA de la OCDE y la encíclica Magnifica humanitas, que pide que toda IA pueda rendir cuentas de sus decisiones y que libere a las personas de lo repetitivo sin quitarles su lugar.

Los agentes EIA se hacen cargo de lo repetitivo; las personas, de lo que solo ellas aportan.
Quien está al otro lado de la conversación siempre sabe que habla con una IA.
Si no puede resolver, sigue la ruta que configuraste (un agente humano o un proceso de reenrutamiento), con el contexto completo.
Nuestros principios →Abbiamo.ai se vende 100 % a través de partners. El partner diseña, implementa y opera con su cliente. Abbiamo.ai pone los agentes EIA, las Abbi Actions, el método y el respaldo técnico.
Revende el portafolio en su territorio o vertical.
Integrador o consultora que lo incluye en sus proyectos.
Lo ofrece junto con su conectividad y sus canales de contacto.
Lo vende a sus clientes o lo usa en los servicios que presta.
Cuéntanos quién eres y si tienes una oportunidad concreta. Te responde el equipo de canales.
Un Ente Inteligente Autónomo Cognitivo: un agente de IA que conversa, consulta tus fuentes y actúa dentro del mandato que tú defines.
No es un sistema, ni un aplicativo, ni un proceso: trabaja con los tres. Todo se define, no se infiere.
Quitamos tareas, no personas: Abbie toma lo repetitivo y Caddie potencia a tu equipo.
Te proponemos un programa de transición para reasignar o capacitar a las personas, con la medición del tiempo liberado. La decisión sobre tu personal siempre es tuya.
Responde solo con tus fuentes, en un orden fijo, y registra cuál usó.
Bases de datos, base de conocimiento, aplicaciones conectadas y, solo por excepción, sitios oficiales autorizados cuando al menos tres coinciden. Si no hay respaldo, lo dice y sigue la ruta configurada: un agente humano o un proceso de reenrutamiento.
ISO/IEC 42001, el marco del NIST, la Ley de IA europea como referencia y la ley de cada país.
Cuando aplican varias normas, diseñamos con la más exigente, y un equipo de cumplimiento vigila sus cambios. Seguimos estas normas y lo documentamos; no anunciamos sellos que no tenemos.
En el nivel de soberanía que exija tu caso, desde la nube hasta tus instalaciones.
Cuatro niveles, con aislamiento total por cliente. Los datos sensibles solo viajan por canales privados y cifrados, y la memoria se borra cuando la pides.
Sí: tú defines las reglas, las fuentes y el proceso.
Se configura en Abbi Studio con Abbi Actions, Abbi Tasks y Abbi Flow. Si falta un sistema, lo resolvemos con un aplicativo de clase mundial, una microapp o un microproceso.
Prepara la venta; lo que exige licencia lo hace tu profesional.
Abbie califica, explica, cotiza con precios aprobados y reúne documentos. Recomendar o cerrar un producto que la ley reserva a un profesional con licencia lo hace tu asesor, con Caddie a su lado.
El partner que atiende a tu empresa.
Empezamos con un primer proceso completo, antes de escalar: primero Caddie guía y tu equipo decide, luego Abbie ejecuta con confirmación y la autonomía crece si los datos lo justifican.
Cuéntanos qué proceso quieres mejorar.
Hablemos de tu operación →o escríbenos a hola@abbiamo.ai